20.11.04

Público que publica

Público que publica

EVA DOMÍNGUEZ - 08/03/2004 - 08.06 horas

En Internet cualquiera puede publicar contenidos, pero eso no significa que todo el mundo lo haga. Y aunque así sea, no supone que los autores tengan una vocación editorialista. La naturaleza del medio ofrece esa capacidad, pero pocos se transforman en informadores o columnistas. Lo importante es que un buen número de usuarios está habituado de una manera u otra a ser proactivo online.

El centro investigador Pew Internet & American Life Project acaba de publicar un estudio sobre cómo los usuarios de Internet norteamericanos contribuyen con contenidos en la web. El titular es que el 44% de navegantes aportan información. Ello comprende desde subir fotografías a la red a participar en una lista de correo. Es decir, cualquier acción que implique crear o compartir contenido.

Pocos autores de weblogs
Los resultados son interesantes. La actividad de más éxito es colgar imágenes (21%), seguida por escribir (17%) y la más minoritaria, la última de la lista, mantener un weblog (2%). Entre ellas, están mantener una web propia, participar en grupos de noticias, escribir para la página online de la propia empresa y otras organizaciones, tener conectada una webcam, o subir todo tipo de ficheros.

Parece que la difusión del fenómeno weblog no tiene una correspondencia directa en su adopción por parte de los usuarios. La lectura rápida del dato podría ser que no todos los usuarios tienen las energías y el tiempo suficiente para mantener uno, o que simplemente no tienen interés por crear una publicación periódica.

El esfuerzo creativo
Con otra cifra en la mano, la teoría de urgencia se asienta. El estudio revela que el 11% de los usuarios norteamericanos han seguido o siguen weblogs de otros usuarios, tanto de conocidos como de extraños. Además de leer, un tercio de ellos escribieron algún comentario en él.

Una cosa es crear un propio weblog y mantenerlo y otra distinta hacer algún tipo de contribución online. La inversión de neuronas y energías es mayor en el primer caso. De hecho, según los datos del propio estudio, más de dos tercios de los que tienen uno lo actualiza poco.

Tres estereotipos
Los responsables del estudio clasifican a los usuarios más proactivos a la hora de contribuir online según tres tipos: los poderosos, los mayores y los omnívoros. Los primeros son los jóvenes, con una media de 25 años de edad. Son los bloggers por excelencia. El 12% tienen uno y casi el 30% ha visitado alguna vez un weblog mientras que en los otros dos estereotipos, no llega al 3%.

El segundo grupo tiene una media de edad de 58 años. Algunos trabajan y otros están ya prejubilados. Tienen un buen poder adquisitivo y dedican mucho tiempo a actualizar su web personal. Por último, los omnívoros son usuarios que pasan mucho tiempo online. Tienen buenos salarios y nivel académico, contribuyen de muchas maneras online pero no suelen seguir las últimas novedades.

Si bien la división no es muy compleja, da algunas pistas de las preferencias de tres segmentos de población diferenciados. Para los medios de comunicación puede no ser suficiente pero ilustra sobre la predisposición y el hábito de creación de contenidos en los usuarios norteamericanos.

Datos que ayudan a los medios
Cabría ver qué resultados tendría aquí un estudio similar y más detallado, en el que se pudiera preguntar directamente sobre la creación de contenidos en medios de comunicación online. Los resultados dependerían de las preferencias de cada tipo de usuario tanto como de los canales de colaboración que las webs de publicaciones digitales faciliten a sus lectores.

Un análisis de este tipo ayudaría también no sólo a conocer qué tipo de espacios facilitan más la participación sino a segmentar al propio público, del que los medios aún saben poco. Obtener datos sobre la interacción de los usuarios con el medio y sobre los distintos perfiles de lectores de éste ayuda a saber si se está haciendo bien el trabajo periodístico.

Evaluar el trabajo periodístico
Como comenta Jim Chisholm en Newspapers & Technology, la eficacia del trabajo diario de periodistas y de redacciones puede ser medida fácilmente. Hay que evaluarla desde la perspectiva de los lectores, de lo que interesa y de lo que no, historia a historia, día a día.

En los medios online ese rastreo es más fácil. Por un lado, están los datos cuantitativos, las métricas que, aunque dejen todavía mucho que desear, ofrecen más datos a los responsables de la web sobre cada noticia de los que tiene cualquier otro medio. Por otro lado, se cuenta con la posibilidad de interacción y de abrir canales directos con el lector a tiempo real.

Cívico o participativo, periodismo de sentido común
Internet ofrece la posibilidad de acercarse más al lector y establecer un diálogo con él para mejorar el producto periodístico. En los 80, el periodismo cívico o público apareció en los Estados Unidos como respuesta a una sociedad poco motivada, que no votaba ni se vinculaba en los temas públicos, y a un momento de retos económicos, demográficos y tecnológicos.

El periodismo cívico quiso responder a esta situación vinculando a su audiencia en los temas, haciéndole partícipe de las soluciones, lo que aumentó la credibilidad de los medios y generó nuevos públicos. Recientemente se habla del periodismo participativo, propiciado por la inmediatez e interactividad de Internet. Cívico o participativo, no parecen más que etiquetas del periodismo de sentido común.


El cuarto bit

El cuarto bit

A vista de lector

EVA DOMÍNGUEZ - 11/10/2004 - 19.08 horas

¿Titular solo o con destacado? ¿Menú de navegación horizontal bajo la cabecera o vertical a la izquierda de la página? ¿Diseño compacto, con pocos elementos, o extendido, que obligue a utilizar la barra vertical del navegador? Los argumentos a favor y en contra de éstos y otros estilos siguen siendo debate constante, puesto que la ciencia sobre cómo se consume la información en otros medios deja de serlo en Internet. Por ello, cada nueva edición del estudio Eyetrack es un fundado catalizador de la discusión.

La nueva edición de este estudio sobre el consumo de las noticias online, elaborado por el Poynter Institute y el Estlow Center for Journalism & New Media con la colaboración de la empresa Eyetools, ratifica conclusiones novedosas de la anterior, como el peso específico de los textos en un medio de difícil legibilidad como es Internet en oposición al reclamo de las imágenes de un medio más cómodo para la lectura, como es la prensa. Los ojos del lector online buscan los textos como referencia antes que las imágenes.

Anuncios con discreción
Si el ojo del lector intuye que las imágenes son, para más inri, publicitarias las esquiva. Por ello, en contra de lo que muchos creadores de banners puedan pensar, cuanto menos destaque un anuncio, mejor. Tendrá más opciones de ser visto. El caso de un lector que solicitó muy amablemente que retirasen los "anuncios parpadeantes que distraen de la lectura" a una redacción digital no es aislado.

El medio online pone el listón alto a la creatividad publicitaria. Especialmente porque una vez visto, el anunciante dispondrá de unos escasos segundos para hacer llegar su mensaje. Es el tiempo medio de fijación del ojo en dicho elemento. El estudio se basa en una tecnología de rastreo visual que registra los movimientos del ojo en una superficie de lectura, en este caso la web de un diario. El comportamiento típico del ojo no es lineal, sino que mira a un conjunto de elementos en global y después fija el ojo durante un instante. Esta pausa o fijación dura unos 0,25 segundos de media.

Patrón de rastreo
La tecnología utilizada en Eyetrack III permite acumular la experiencia visual de distintas personas para crear unos "mapas calientes" que indican con distintos colores las zonas de la página donde se ha posado más la pupila. El estudio ofrece resultados cuantitativos que sirven de excelente base para análisis cualitativos. Muestra los qués pero no los porqués de la atención en unos elementos u otros. Sus autores remarcan el carácter preliminar del trabajo, elaborado a partir de la experiencia con 46 usuarios en San Francisco.

Entre los qués, algunos muy ilustrativos, como es el recorrido más común del ojo por la pantalla de una web informativa antes de cualquier acción y, por lo tanto, cuáles son las zonas de más y menos atención por parte del lector. No obstante, no se trata de un patrón inamovible, sino de una referencia, señalan los autores, puesto que la atención va estrechamente vinculada al contenido.

Elegir el modelo de diario
¿Es mejor una portada cargada de titulares o una presentación más ligera? En cualquier caso, se garantiza que el lector fijará su atención en un mínimo de cinco titulares antes de pasar a la acción. Si aumenta el número de titulares, también lo hace la probabilidad de que lea más. No obstante, ello no significa que los lea enteros. Los resultados muestran que los ojos se fijan en las primeras palabras. Si no le atrapa con ellas, igual que el anunciante, se perdió la oportunidad.

En las portadas compactas, con menos elementos, los usuarios utilizan más el menú de navegación para explorar el contenido, que en las portadas largas, donde tienen más opciones destacadas. En estas últimas los titulares que están al final de la página también reciben una importante atención. Desde el punto de vista publicitario, los anuncios ganan protagonismo en el modelo compacto, en el que tienen menos competencia para atraer al usuario.

Una reflexión sobre los resultados es que la elección de un modelo u otro no es trivial. Con el modelo compacto, el escaparate de contenido y publicitario es más reducido, por lo que se guía menos al lector, pero los anuncios tienen más impacto, siempre que estén en los lugares adecuados. Y éstos no parecen ser ni los pop-ups ni la parte izquierda de la pantalla.

El tamaño importa
El tamaño de los titulares importa tanto en la prensa escrita como en la online, pero con matices. En Internet, Eyetrack III demuestra que si titulares y destacados están integrados visualmente, los lectores se detienen más en ellos, mientras que si el titular y el destacado parecen unidades distintas, en líneas distintas con tamaños muy contrastados y separados, los destacados se ignoran y se leen de pasada. En general, los diseños que utilizan destacados y títulos se leen más. Utilizar sólo titulares no parece invitar tanto a la lectura.

Lo mismo puede ocurrir con el tamaño de los párrafos, el número de columnas y el uso de entradillas. Eyetrack III ofrece resultados interesantes para los responsables de los diarios online en éstos y otros muchos aspectos. El estudio es una herramienta de trabajo para que cada medio ahonde por su cuenta en los aspectos que más le interese con entrevistas en profundidad y estudios de usabilidad, por ejemplo.

Fijaciones negativas
Detectar qué tipo de fijaciones son positivas o negativas dependerá de cada caso concreto. Tal como ha comentado para este artículo uno de los responsables del estudio, Steve Outing, "si un desproporcionado número de fijaciones están en una parte de la página que no quisieras que estuviera (por ejemplo, en la navegación), entonces tal vez están indicando que precisa un rediseño".

No obstante, como destaca Laura Ruel, otra responsable del proyecto, "los datos de fijación utlizados para crear los 'mapas calientes' no tienen en cuenta el tiempo que los usuarios se detuvieron en sitios particulares de la página sino que la vista se fijó en algún momento en aquel punto durante su visita". Por este motivo, las áreas marcadas, por ejemplo, indican que "todos los usuarios se pararon al menos durante una fracción de segundo" en esa zona, explica Ruel.

¿Contiene Eyetrack III este tipo de fijaciones negativas? "No estoy seguro de que tuviéramos muchas fijaciones equivocadas en nuestro estudio", afirma Outing. En cualquier caso, "es más una cuestión para las webs individuales al analizar los datos de "eyetracking" en sus propias páginas. ¿Reflejan los datos lo que quieres que absorban los lectores de tus páginas?", reflexiona Outing. Si no es así, tal vez es un momento de revisión. En este sentido, Eyetrack III es una de las radiografías generales más científicas hasta el momento. Para un buen diagnóstico, cada medio deberá tener en cuenta a sus lectores.


'Google Scholar', la versión beta de un buscador para docentes y científicos

'Google Scholar', la versión beta de un buscador para docentes y científicos

EFE

SAN FRANCISCO (EEUU).- Google, el buscador 'on line', ha lanzado su nueva apuesta, 'Google Scholar', un producto especializado en búsquedas académicas, como tesis doctorales o informes técnicos. 'Google Scholar', cuya versión beta se encuentra en la dirección scholar.google.com, alcanza un amplio espectro de materiales, desde informática a física o derecho, y emplea algoritmos especialmente diseñados para el entorno académico.

El servicio, que es gratuito, en principio no llevará publicidad, ha asegurado Anurag Acharya, el ingeniero de Google responsable del proyecto. Acharya ha afirmado que el objetivo de Google es "ayudar a la comunidad académica".

El producto es fruto de la colaboración de la compañía con varias publicaciones académicas y científicas, como la revista Nature, y se aprovecha de que la mayoría de estas publicaciones tienen una edición 'on line'.

Para Danny Sullivan, autor de un boletín especializado en búsquedas en searchenginewatch.com, se trata de un "paso adelante muy significativo" que otras compañías, como Yahoo!, pronto tratarán de imitar.

Para lo bueno y para lo... ¿malo?


CLÍNICA
DE FERTILIDAD BOURN HALL, FINDLAY KEMBER / AP
Embrión en las primeras fases de desarrollo.

Para lo bueno y para lo... ¿malo?

EVA TARRAGONA - 17/11/2004 - 10.30 horas
BARCELONA

Durante unos pocos días después de la fecundación, el embrión es sólo un grupo de células, todas idénticas, con un afán irreprimible por dividirse y llegar a ser una tozuda célula cardiaca, una audaz neurona, una sufrida célula de músculo, o cualquiera de las miles de células que forman un ser humano. Entre las primeras y estas últimas hay una enorme diferencia. Las células embrionarias tienen un futuro prometedor por delante, lleno de oportunidades disponibles para escoger. Las segundas –a no ser que la mano de un científico se ponga de por medio– están determinadas a morir por lo que han nacido; nunca un hepatocito del hígado, que sueñe con quitarse de encima tanto alcohol y tantas toxinas y convertirse en un glotón adipocito podrá ver cumplido su sueño.

Hay unos pocos grupos de células en el organismo que se encuentran en una situación intermedia. Pueden escoger qué célula ser, dentro de su misma familia. Una plaqueta, un eritrocito, un leucocito..., todas ellas proceden de células no diferenciadas de la médula ósea. También las células del cordón umbilical de un recién nacido tienen esa misma capacidad.

En todas estas células los científicos vieron, ya hace años, un filón prometedor. Muchas enfermedades degenerativas o producidas por daños celulares tendrían una posible salida: reemplazar las células dañadas por células sanas obtenidas a partir de células madre, capaces de convertirse en cualquier tipo de tejido. Y aún más, si mediante clonación terapéutica se producen embriones –transfiriendo el material genético de una célula del paciente a un óvulo sin núcleo– se tendría una fuente ilimitada de células para trasplantar que no provocasen las temidas reacciones del rechazo inmunológico. La puerta a esta nueva esperanza médica se abrió en 1998, cuando dos equipos de investigación lograron cultivar células madre en el laboratorio. “Science” no dudó en calificarlo como el avance científico del año. En ese momento, Floyd E. Bloom, director de la revista dijo: “aunque queda mucho por hacer para convertir los resultados de hoy en los tratamientos de mañana, la probabilidad de éxito parece alta”.

Han pasado casi seis años desde esas declaraciones y en todo este tiempo las células madre han dado mucho de qué hablar. Quizás, ninguna investigación científica ha originado tantas discusiones. El quid de la cuestión está en esas células milagrosas que proceden de un embrión. A pesar de que células madre no embrionarias e incluso células ya diferenciadas han mostrado capacidad para convertirse en nuevos tipos celulares, las células embrionarias tienen ventajas indiscutibles, aunque sólo sea una cuestión temporal –no hacen falta nuevas investigaciones para desarrollar su capacidad. Es por este motivo que científicos de todo el mundo han puesto todo su empeño para que las legislaciones de sus respectivos países aclaren un poco la situación legal de los embriones sobrantes de tratamientos de reproducción, las posibilidades para producir embriones para destinarlos a investigación o la legalidad de la clonación terapéutica.

Los últimos acontecimientos en España han demostrado que el tema es de por sí controvertido. Mientras la legislación avanza por un camino, impulsada por las demandas de los científicos y de infatigables afectados por enfermedades degenerativas, varios grupos de presión apuestan por el camino contrario. Legalizar la investigación con embriones no es una cuestión trivial. Se trata, según algunos, de permitir atentar contra la dignidad humana, manipulando y destruyendo lo que ya es un ser vivo.

Si olvidamos las abstracciones, no importa con los ojos que lo miremos, ante nosotros tendremos un embrión de unos 5 o 7 días, en el que no podremos ver más que un grupo de células apiñadas con capacidad, siempre que se encuentre con las condiciones adecuadas, eso es, un útero que le proporcione alimento, de convertirse en un ser humano. Este embrión puede estar ahora congelado a 196 grados bajo cero y haber superado el tiempo establecido como para ser considerado viable para implantarse. Nadie puede garantizar que ese embrión, precisamente, sirva para alcanzar una meta médica, ni siquiera que con dos o tres o cuatro embriones se consiga; pero la esperanza para miles de enfermos está ahí. Qué debería hacerse con estos embriones, apartados de cualquier programa de reproducción, ¿mantenerlos congelados para siempre? ¿Enterrarlos? En definitiva, mantenerlos sin vida o destruirlos. ¿No es más digno utilizarlos para, ni que sólo sea, intentar mejorar la vida de muchos ciudadanos?

Tampoco la creación de embriones puede considerarse reprobable, no sólo porque un embrión no es una persona, algo que algunos se negarán a aceptar, si no también porque, en el caso que exista una mujer para gestarlo, no sería incompatible su supervivencia con la obtención de líneas de células madre utilizando una “simple” biopsia embrionaria. Algo que haría posible que un individuo nacido en un programa de reproducción asistida contara con su propia línea de células madre, a disponer si en algún momento llega a necesitarlas.

Sí es cierto que en el embrión hay quizás un punto de inicio, pero también podríamos encontrarlo en un espermatozoide o en un óvulo, o más tarde, en el feto. Discutir en qué momento empieza una vida es más bien una cuestión dogmática, que atiende a circunstancias e interpretaciones mutables en el tiempo. En sus inicios, por ejemplo, la Iglesia católica no condenaba el aborto ni se consideraba al embrión una entidad con vida propia. Llegar al consenso es probablemente imposible, pero al menos deberíamos ser capaces de discernir si la investigación con embriones compensa las esperanzas de miles de enfermos.


Pau, el bisabuelo de la humanidad

LA EVOLUCIÓN DEL CUERPO HUMANO
Pau, el bisabuelo de la humanidad
El antropoide es uno de los eslabones perdidos en la evolución de los primates

El análisis de los fósiles descubiertos en el 2003 en Els Hostalets de Pierola indica que Pau es antepasado común de humanos, chimpancés, orangutanes y gorilas




POSICIÓN VERTICAL

Los fósiles abren una ventana a la época en que los primates adoptaron la posición vertical
UNA NUEVA ESPECIE
Los científicos le han bautizado 'Pierolapithecus catalaunicus', que significa simio de Pierola catalán
ENTUSIASMO CIENTÍFICO
Los especialistas en evolución humana elogian el hallazgo
MÁS FÓSILES
"Aún quedan muchos fósiles por extraer" afirma Salvador Moyà

JOSEP CORBELLA - 19/11/2004

Barcelona

Pau, el antropoide de hace trece millones de años hallado el año pasado en Els Hostalets de Pierola (Anoia), es uno de los eslabones perdidos más importantes en la evolución desde los monos cuadrúpedos hasta los humanos bípedos. Según anuncian hoy en la revista Science los paleontólogos Salvador Moyà y Meike Köhler, que han analizado los fósiles de Pau durante un año, el antropoide es el antepasado común de los humanos y nuestros primos chimpancés, gorilas y orangutanes.

La investigación aporta datos sobre uno de los periodos más importantes y menos conocidos de la evolución de los primates: el momento en que adoptaron la posición vertical para moverse con soltura por árboles. Moyà y Köhler, del Institut Paleontològic Miquel Crusafont de Sabadell, han descubierto que el esqueleto de Pau tiene un diseño revolucionario para la época en que vivió, con innovaciones que se han mantenido hasta la especie humana.

Entre las innovaciones más importantes, destaca un tórax más ancho de derecha a izquierda que entre pecho y espalda para tener el centro de gravedad bien pegado al tronco cuando trepaba a los árboles. Al cambiar la forma del tórax, los omoplatos se quedaron sin espacio en su posición original a lado y lado del pecho; tuvieron que desplazarse hacia la espalda, lo que permitió al antropoide levantar las manos por encima de la cabeza y cogerse mejor de las ramas. Igualmente importante, los huesos de la mano y los del brazo quedaron unidos por una única articulación, y no por dos como en primates más primitivos, lo que permitió a la muñeca hacer dos movimientos hasta entonces imposibles: desplazarse a los lados como cuando se dice adiós con la mano o de girar como cuando se bate un huevo.

Todo ello permitió a Pau abandonar la posición cuadrúpeda que hoy día conservan monos como los de la selva amazónica y adoptar una posición vertical al desplazarse por los árboles similar a la de los chimpancés actuales. "Los humanos modernos ya no vivimos en árboles, pero hemos conservado la posición vertical y hemos aprovechado muchas de las innovaciones que hizo Pau a nuestro modo de vida", explica Salvador Moyà.

El rasgo más inesperado del esqueleto de Pau, que medía poco más de un metro de altura y pesaba unos 35 kilos, es que tenía los dedos demasiado cortos para colgarse de las ramas como los orangutanes, explican los investigadores en Science.La mayoría de especialistas en evolución humana creían hasta ahora que la habilidad de colgarse y la posición vertical se desarrollaron en el mismo momento. "Ahora hemos descubierto que no es así. Primero fue la posición vertical y después la capacidad de colgarse. Fueron dos acontecimientos independientes", señala Moyà.

Al analizar los fósiles, Moyà y Köhler vieron que eran tan distintos de todas las especies de primates prehistóricos descubiertas anteriormente que han clasificado a Pau como el primer ejemplar de una nueva especie. Le han dado el nombre científico de Pierolapithecus catalaunicus,que significa simio de Pierola catalán, explica Moyà. El nombre de Pau obedece a que es habitual dar nombres populares a los ancestros de la humanidad más emblemáticos, como el australopiteco Lucy o el driopiteco Jordi, y en esta ocasión el descubrimiento de Pau coincidió con las movilizaciones pacifistas contra la guerra de Iraq. Fue "nuestra bandera pacifista", declaró el paleontólogo.

Prueba de la importancia de Pau es que la revista Science convocó ayer una rueda de prensa en Barcelona para presentar el hallazgo. Se trata de la segunda rueda de prensa que la revista científica organiza en España en su historia; la anterior fue cuando se anunció el descubrimiento del Homo antecessor en Atapuerca en 1997.

Algunos de los principales especialistas del mundo en evolución humana han mostrado ya su entusiasmo por el descubrimiento. "Es un hallazgo maravilloso, un sueño hecho realidad", afirma Stephen Ward, de la Universidad del Ohio del Noreste (EE.UU.) en declaraciones recogidas por Science.Según David Pilbeam, de la Universidad de Harvard (EE.UU.), "es un gran esqueleto". El legendario Clark Howell, de la Universidad de Berkeley (EE.UU.), incluso visitó Hostalets de Pierola el año pasado para conocer el yacimiento y ver los fósiles.

El cráneo y el primer colmillo de Pau aparecieron el 5 de diciembre del 2002 en unas obras para arreglar una pista en el vertedero de Can Mata. A raíz de aquel hallazgo, se organizó una campaña de excavación en la primavera del 2003 que permitió elevar a 83 el número de fragmentos identificables de Pau. "Aún quedan muchos fósiles por extraer en Can Mata", señaló ayer Moyà. Los paleontólogos confían en completar el esqueleto de Pau y, "lo más importante, tenemos sedimentos que abarcan desde los 15 hasta los 8 millones de años de antigüedad". Con este material, afirma Moyà, "podríamos reconstruir lo que ocurrió en este periodo tan importante y tan desconocido de la evolución de los primates".

Gates en Madrid

TECNOLOGÍA

Bill Gates augura en Madrid que el 'correo basura'estará controlado en dos años

El presidente y cofundador de Microsoft advierte de que hay que preparar internet para hacer frente a eventuales ataques terroristas



PROTECCIÓN
Gates defendió blindar internet de los ataques terroristas
SOFTWARE LIBRE
El magnate de Microsoft duda de que sea rentable para los consumidores
LA VANGUARDIA - 20/11/2004
Redacción. MADRID

Ocho actos en nueve horas, casi tan rápido como internet. Así fue la maratoniana visita del magnate de Microsoft a Madrid. En una de sus intervenciones, Bill Gates aseguró que el problema de los correos electrónicos comerciales no solicitados, conocidos popularmente como spam,estará controlado dentro de dos años. El cofundador de Microsoft aprovechó su breve estancia en Madrid para mantener una serie de encuentros con políticos, empresarios, técnicos informáticos y entidades sociales. Gates ha estado de gira europea toda la semana y ha visitado Dinamarca, Italia y Francia. A última hora de la tarde, ya emprendió viaje a su casa, en Seattle (Estados Unidos), en un avión privado.

Considerado el hombre más rico del mundo, con una fortuna que ronda los 48.000 millones de dólares, al referirse a los spam,explicó que "es un problema de seguridad importante, y hemos avanzado mucho en la lucha contra el correo basura. Esperamos que en dos años estará controlado". En un foro de internet señaló que el volumen de correo basura "va bajando" y aseguró que "hay tecnologías que lo pondrán bajo control". En cualquier caso, se congratuló de que los gobiernos colaboren en su lucha, puesto que "ya hay spammers en la cárcel".

Gates declaró además que, aunque no tiene certeza de si los terroristas pueden llegar a utilizar internet para sus fines, apuntó la necesidad de preparar y diseñar la red "por si acaso". "Si los terroristas quieren hacer algo, lo pueden hacer perfectamente", advirtió.

Para solventar los problemas de seguridad y control, que van desde el spam a posibles atentados, el magnate norteamericano defendió un replanteamiento de internet. "Lo fundamental es que el diseño original de la red no se basó en asumir que la gente con malas intenciones estuviera en ella". Gates ha explicado que cada día recibe en su e-mail personal millones de mensajes.

A pesar de reconocer la existencia de "puntos débiles" en la red, afirmó que están empleando "millones de millones en seguridad y compartiendo los resultados para poder garantizar el mismo grado de protección de la red".

Además, expresó su convencimiento de que, en una década, internet será "menos frágil que una red eléctrica".

Sobre el software libre, el máximo responsable de Microsoft se limitó a indicar que "es una opción más" y puso en duda su rentabilidad: "El software comercial, como Windows, ofrece un ahorro de gestión mucho mayor puesto que el libre, como el Linux, exige la incorporación de soluciones que acaban encareciendo el producto".

En cuanto al proceso de digitalización, Gates aseguró que el CD, como ya le ocurrió con los discos de vinilo, "que son cada vez más difíciles de conseguir", "también morirá". Por ello, llegó a aventurar que en diez años desaparecerán las industrias convecionales del cine y la música, así como la del libro.

Gates aún tuvo tiempo para reunirse con más de 300 arquitectos de software españoles para impartir una conferencia sobre innovación tecnológica en la que compartió con ellos la visión de la compañía sobre la evolución de sus programas informáticos. Más tarde, dio un discurso ante 3.000 empresarios y comió con quince presidentes de las mayores empresas españolas.

En la vertiente más benéfica de la visita de Bill Gates destaca la firma de un acuerdo marco entre la ONCE y Microsoft para promover y facilitar el acceso a las tecnologías de la información de las personas ciegas o con deficiencia visual y en el acceso a las bibliotecas digitales.

El acuerdo prevé la colaboración de ambas entidades en diferentes ámbitos como el desarrollo técnico y la asesoría en cuestiones de accesibilidad a iniciativas orientadas a la aplicación de tecnología en la educación de los niños con ceguera o problemas graves de visión. Además, la ONCE se incorporará al programa MATvp de Microsoft, lo que le permitirá compartir con otros socios de la compañía material técnico, experiencias y buenas prácticas en torno a las tecnologías de accesibilidad. Por su parte, la Organización Nacional de Ciegos pondrá a prueba los productos de la compañía de Gates, comprobando sus características de accesibilidad y aportando información sobre éstas.

Pocas horas antes, Gates firmó además un acuerdo con la Comunidad de Madrid por el que los centros de enseñanza públicos madrileños dispondrán de las últimas versiones de software en condiciones preferentes y tecnologías de bajo coste, facilitando el uso de PC reciclados y donados, donde podrá instalarse el sistema operativo Windows de forma gratuita.

'Català / Valencià'

'Català / Valencià'



NO PLANTEMOS la semilla de una nueva discordia imponiendo una solución inaceptable para la mayoría de valencianos

XAVIER BRU DE SALA - 20/11/2004


Mis amigos valencianos, que no tienen nada de blaveros como podrán suponer, llaman valencià a la lengua común. Es una denominación secular -la valenciana prosa del XVI- que no incluye para ellos el menor matiz diferenciador. Al catalán, en Valencia, se le llama valenciano, o sea, que valenciano significa catalán de valencia. El nombre es una seña de identidad, ya que si lo llamaran catalán les parecería que el País Valencià es parte de Catalunya, y no es el caso. ¡Qué más quisiéramos los catalanes que apearnos de tanta severidad y contagiarnos del buen vivir y la alegría mediterránea de los valencianos!

Las cosas, pues, son y están así. La misma lengua, sí, pero con dos nombres. Eso es lo sensato, la esencia del pacto al que se llegó hace unos años, por mediación de Rigol. Si en lo tocante a la unidad de la lengua, la Real Academia de la Lengua Española no ofrece dudas, el usuario de la Biblioteca Nacional deberá buscar los libros de un mismo autor en epígrafes distintos, no según su nacimiento o residencia, sino según si la editorial es catalana o valenciana. Es un disparate. Su último director en era del PP, Luis Racionero, propuso agruparlos bajo la denominación que titula el artículo, Català / Valencià, pero según mis noticias el anuncio desactivó la polémica sin que tal agrupación se llevara a cabo, y no precisamente por culpa de Racionero. No sólo están en juego la racionalidad científica y los legítimos sentimientos de muchos valencianos, sino que existe una clara voluntad divisoria en el PP y confusionista en parte del PSOE (verbigracia, las declaraciones de la vicepresidenta del Gobierno). También una nostalgia llamémosla expansionista o intransigente, que rechaza desde Catalunya la doble denominación y que cree encontrarse ahora en posición dominante para ensayar un trágala.

Empecemos, pues, en aras de preservar y reforzar dicha unidad, por mantener el estatus actual de la Acadèmia Valenciana de la Llengua, que la reconoce, y mantiene como propias las Normes de Castelló, que son las de Pompeu Fabra y el Institut. Gracias a esta sensatez pactada (era mejor no pregonar lo del pacto, pero en fin, ya tuvo que salir), los textos oficiales de la Comunidad Valenciana aparecen escritos con toda corrección. Es sobre esta base y no otra, que tampoco deberíamos descartar, que la Generalitat de Catalunya pudo presentar una versión del tratado constitucional europeo en perfecto catalán, que no presentara la menor diferencia respeto del texto en valenciano. Sin esa inmejorable base de partida (dadas las circunstancias) no habría nada que hacer, y en Europa se consagraría la segregación. Dos lenguas muy parecidas, la misma según todos los romanistas, pero con dos versiones oficiales distintas, de lo que se desprende una realidad jurídica. Ahora hay dos, pero son la misma, por lo que procede no sólo advertirlo, sino retirar una. Por mí, que retiren la catalana, pero a cambio de dejar bien sentado en el nombre que la restante está escrita en Català / Valencià. Si las cosas se hubieran llevado bien, el Gobierno habría presentado ya una sola versión con el doble nombre, y aquí paz y allá gloria. Ahora hay que establecer comisiones, pactar con esfuerzo lo que podría haber sido resuelto de entrada, sin polémica y sin herir sentimientos catalanes y más aún valencianos. ¿Cómo se puede ser tan patoso a esas alturas, ya casi al final del buen camino?

De haber obrado desde el catalanismo y el valencianismo con tacto, un cuarto de siglo atrás, el Estatut valenciano diría que "el valenciano forma parte de la misma unidad lingüística que la lengua que reconocen los estatutos de Catalunya y Baleares", o sea, la definición de la Acadèmia Valenciana de la Llengua. No fue así entonces. Hará unos cinco años se evitó la secesión normativa por los pelos. No plantemos ahora la semilla de una nueva discordia, imponiendo una solución inaceptable para la mayoría de valencianos. Basta recordar que la lengua de las baleares se denomina oficialmente catalán porque los menorquines no aceptaron que se llamara mallorquín, y lo de balear sonaba a chiste, a pesar de que el famoso Alcocer-Moll es el Diccionari català, valencià, balear. Vaya algunos de nuestros científicos de la lengua dando ideas. Quienes sólo ven peligro en la actuación de los demás, sin pensar que las propias pueden perjudicar mucho la unidad que defienden, tengan en cuenta que hoy el croata ha dejado de ser serbio croata y se escribe incluso con declinaciones, a diferencia del serbio. La voluntad pública y política cuenta más que la verdad científica a la hora de dividir una lengua o unificar dos muy próximas.

La unidad pues, en la Biblioteca Nacional y en Europa, a cambio de la doble denominación. Dudo que haya otra solución no hiriente para Valencia. Y si el conseller Bargalló la tiene, que la explique. Siempre he defendido que el Estatut de Catalunya debería decir: "El català, també conegut com a valencià, és la llengua pròpia", etcétera.